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Borges
Cortázar
Aristóteles
Albert Einstein
Victor Hugo
Friedrich Nietzsche
Mahatma Gandhi
José Ortega y Gasset
Platón
William Shakespeare
Albert Camus
Buda
Leonardo Da Vinci
Federico García Lorca
Gabriel García Márquez
Werner Karl Heisenberg
Pablo Neruda
.Y el final.. es un triángulo y si ellos cambian, si sus vértices varían demasiado, qué sentido tendrá seguir queriendo caminar recto sobre él, si con sus lados, perímetros, áreas, hipotenusas y catetos cambalaches, hacen un nuevo triángulo distinto.
3 lados
por separado
ya no es triángulo
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(sinomuchos)
Ya con los ojos secos me replanteaba la idea de que la noche esté blanda. Quién quiera saber si fue el júbilo o cortarme a petit plazos el respirar. Me encontraba absorta en mi pobretona soledad con los pies descubiertos y los labios como oculares. Una suavidad artificial, una luz demás y mi cabeza repitiéndome "basta de dar lástima" *me. Y ese calor que tienen las manos cuando se dilatan, que me hacían más impune que de costumbre.

El humanoide, mal llamado hombre titubea. ¿Sería lo correcto? Tiembla de pavor. Escuchaba una voz interior diciéndole: eso hay que hacer, en dónde está la duda, si el momento es grato y tu sonrisa complaciente, el aire tibio, las llamadas cómicas y los comentarios hacen su mecha aunque algunos en su atmósfera quedan. Se decidió, no lo pensaría más. La gravedad de un acto se debe a la importancia que uno le da (léase "efecto dominó",domino). La punta seguía cautiva y el pie le temblaba, no quería hacerlo, debía. Finalmente, cesó y tiro a la deriva todo aquel pensamiento estúpido. Dio un paso. Otro y otro y otro. Cuando se dio cuentan no podía parar. Huellas y marcas y no lo controlaba los pies, iban solitos a la par dando círculos parecían descontrolados. Esa vocesita, siempre vigente le advertía que se detenga, las consecuencias serían su derrota, serían el agujero que estaba pisando. Se dejó llevar. Se sintió bien. Cuando las cosas estaban quietas y el mundo disimulaba estar nulo todo era increíblemente fácil y pacífico y su ser bípedo en caos. Cuando la brisa estaba en su tiempo normal y no se aceleraba por correr, todo era bueno pero ya era tarde... la voz le retumbaba el cerebro, esa pequeña porción de aguda/grave que le seguía diciendo estrafalariedades. Un paso en falso, se calló. En el medio de la circunferencia que había circulado la gente gritaba. La cabeza se le desangraba. La típica "no hay nada que ver" y ese chillido nuevamente interno que le decía que todo terminó fuera de control, pero a veces es uno se debe sentir querido.
Gran desencuentro. Dos seres se cruza, se miran, se tocan y sus palabras no llegan a sentirse, esquivanse desmesuradamente, de alguna manera, sin querer queriendo, el silencio toma el control de la manera mas violenta ¿qué podía hacer yo? ¿derrumbaría los póstigos insesantes? ¿salvaría lo insalvable? Lo que no deseo hacer y que pase. Ya la mirada se le corría, la mía, lo no normal, amenazante ¡Madre Santa Querida! ROMPETE! así el ruído se hace música.
Brisa y mundo.
Mundo y brisa.
Yo yo no estuve/estaría/estoy en todo aquello. La incógnita se rebela y no fui, lo suficientemente fría. Él tiene la letra, yo, la letra y la cuestión. Let it be (efecto freesbe) todo lo que sube tiene que bajar.
¿hambre de fruta amarga?
La noire de la rue pisa lo impisoteable y se les deshace a todos como polvo de tiza, grita (lo incallable) es su propia protagonista. No hay peor rengo quel que no quiere ver.
Esto-colmo
q
u
dejaste
dolortecurtieralapiel-(ntvg-vertereir)